La carta del papa Francisco sobre la importancia de la literatura en la formación: intuiciones, alcances y perspectivas

 

Pope Francis’ Letter on the Importance of Literature in Education: Intuitions, Scope, and Perspectives

 

Serapio Ríos Juárez, TOR

Centro de Estudios Franciscanos. Lima-Perú

serapiorjtor1979@gmail.com

 

Resumen

La literatura, desde épocas muy antiguas, ha jugado un rol muy importante en la vida del ser humano. El nobel peruano, Mario Vargas Llosa, no cesa de elogiarla, porque gracias a ella, no solo se logra combatir el tedio, sino también toda forma de imposición y esclavitud. El Papa Francisco, desde su época de estudiante jesuita, despertó su interés por la literatura, sobre todo a partir del encargo de impartir la asignatura en el colegio de la Inmaculada Concepción, Santa Fe, Argentina, a mediados de la década del sesenta del siglo pasado. Estudiantes de cuarto y quinto de secundaria fueron testigos del esmero de su docente. El verano europeo del 2024 sorprendió con la presentación de su carta sobre la importancia de la literatura en la formación del cristiano. En el presente artículo, hacemos un breve recuento de qué es lo que motivó la redacción de la carta, las reacciones en el mundo académico y, sobre todo, las intuiciones, alcances y perspectivas de la misma, en la vida del creyente.

Palabras clave

Literatura, Novela, Poema, Lector, Nuevos mundos, Escucha, Diálogo, Cultura, Discernimiento, Espiritualidad

 

Abstract

Literature, since ancient times, has played a very important role in human life. Peruvian Nobel Prize winner Mario Vargas Llosa never ceases to praise it, because thanks to it, we can combat not only boredom, but also all forms of imposition and slavery. Pope Francis, from his time as a Jesuit student, sparked his interest in literature, especially after being commissioned to teach the subject at the Colegio de la Inmaculada Concepción in Santa Fe, Argentina, in the mid-1960s. Fourth and fifth grade high school students witnessed the dedication of their teacher. The European summer of 2024 surprised everyone with the presentation of his letter on the importance of literature in the formation of a Christian. In this article, we briefly recount what motivated the writing of the letter, the reactions in the academic world, and, above all, its intuitions, scope, and perspectives in the life of a believer.

Keywords

Literature, Novel, Poem, Reader, New Worlds, Listening, Dialogue, Culture, Discernment, Spirituality

 

Introducción

Son numerosos los lectores que dan cuenta del papel preponderante que ha jugado la literatura en su vida personal y comunitaria. Entre ellos, cabe destacar el testimonio de escritores consagrados. Mario Vargas Llosa, en su discurso de recepción del premio Nobel de Literatura 2010, dice: «La lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño y ponía al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura»[1].

Alonso Cueto, otro escritor peruano, docente de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), relata que, ante la muerte de su padre, el educador y filósofo peruano Carlos Cueto Fernardini (1913-1968), se sintió acompañado por la poesía de César Vallejo: «Mi padre murió en noviembre y ese verano leí mucho a Vallejo. Su poesía y su sentido de la orfandad, de la soledad, de estar a merced de los vaivenes del mundo, me impresionaron mucho y me hicieron sintonizar con él y su universo»[2].

Javier Cercas, reconocido escritor español, autor de libros como Soldados de Salamina, Anatomía de un instante, Terra Alta, entre otros, en una entrevista de julio del 2022, recuerda que, en un período de búsqueda, encontró el libro San Manuel Bueno, Mártir, de Miguel de Unamuno. Tras leer el libro, dice: «Entré en un estado de confusión mental del cual todavía no he salido hoy. Empecé a concebir la ambición de ser escritor»[3].

Los ejemplos abundan. Cada persona atesora un recuerdo particular de aquel libro que lo marcó de manera especial en su vida. Algunos, a edades muy tempranas, porque tuvieron la suerte de que sus padres adquirieran buenas colecciones de libros en sus casas. Otros, en edades más avanzadas, quizá cursando estudios secundarios o superiores, se encontraron con docentes y aficionados a las lecturas que supieron contagiar en sus estudiantes su afición.

Es en esa perspectiva que queremos presentar ahora algunas de las novedades que ofrece el Papa Francisco en su carta publicada el 17 de julio del 2024, en la cual esboza algunas ideas respecto a la importancia de la literatura en la formación. Los puntos a tratar son los siguientes: describiremos la ocasión de la carta, sus recuerdos de docente de literatura, la forma cómo la aplica en el papado, las principales intuiciones y alcances de la carta, los retos y desafíos, y unas breves conclusiones.

 

Ocasión de la carta

El texto en mención fue firmado el 17 de julio del 2024 y publicado el 04 de agosto. Respecto a la ocasión de la carta, el mismo Papa lo indica en la introducción:

 

«Al inicio había pensado escribir un título que se refiriera a la formación sacerdotal, pero luego pensé que, de manera similar, estas cosas pueden decirse de la formación de todos los agentes de pastoral, así como de cualquier cristiano. Me refiero a la importancia que tiene la lectura de novelas y poemas en el camino de la maduración personal» (n° 1).

 

Pero, ¿qué motivó al Papa Francisco a escribir la carta? Según algún comentarista de la carta, ésta sería la razón:

 

«Tras un período veraniego, en el que es probable que el tedio haya asomado, como lo deja entrever en la misiva que terminó de escribir el 17 de julio, Bergoglio rescata a aquel profesor de literatura que a sus 28 años impartió clases en el Colegio Inmaculada Concepción de la Provincia de Santa Fe, en Argentina»[4].

 

Es tradición que, en el mes de julio, los pontífices suspendan las audiencias generales, particulares y especiales, y limiten sus actividades personales. En julio del 2024, mes en que el Papa Francisco compuso la carta, se registraron las siguientes actividades: visita pastoral a Trieste para participar de un evento sobre el compromiso de la Iglesia con los más necesitados, visita al campamento de verano para los hijos de los empleados del Vaticano y participó de un encuentro multitudinario de cincuenta mil monaguillos que visitaron Roma.[5]

La alusión al contexto o circunstancia que haya motivado la redacción de la presente carta, que hacía referencia el autor del artículo señalado más arriba, estaría contenido en el siguiente texto:

 

«Con frecuencia, entre el aburrimiento de las vacaciones, el calor y la soledad de los barrios desolados, encontrar un buen libro de lectura llega a ser como un oasis que nos aleja de otras actividades que no nos hacen bien. Tampoco faltan los momentos de cansancio, de rabia, de decepción, de fracaso, y cuando ni siquiera en la oración conseguimos encontrar la quietud del alma, un buen libro, al menos, nos ayuda a ir sobrellevando la tormenta, hasta que consigamos tener un poco más de serenidad» (n° 2).

 

Tal como lo veremos más adelante, no es extraño que el Papa Francisco busque iluminar la realidad (social, política, cultural, religiosa) con la cita de algún libro, que puede ser de filosofía, teología, psicología, narrativa y poesía. En este caso, el Papa busca transmitir a todo aquel que lea su carta los frutos que han dejado en él las múltiples lecturas que ha realizado a lo largo de su vida.

El texto bergogliano en mención ha suscitado vivo interés en las diversas esferas de la sociedad. Personalidades de la Iglesia y del mundo literario (entre ellos, cabe mencionar a los franceses) han leído y proporcionado sus respectivos comentarios, destacando el precedente que marca el Papa Francisco ante los demás pontífices.

 

Recuerdos de su época de profesor de literatura

El colegio de la Inmaculada Concepción, de Santa Fe, Argentina, fue fundado en 1610, para varones externos de quinto de primaria a quinto de secundaria. Se cerró en 1767, tras la expulsión de los jesuitas. El edificio quedó al cuidado de los mercedarios y reabierto en 1862. En 1964, llegó Jorge Mario Bergoglio, recientemente licenciado en la Facultad de Filosofía del Colegio Máximo de San José, en San Miguel, Buenos Aires. La compañía lo designó como profesor de literatura y psicología de los estudiantes de cuarto y quinto año de secundaria.[6]

En el libro El Jesuita, cuenta Bergoglio que, cuando lo destinaron Santa Fe, pensó que, por haber estudiado química antes de ingresar al seminario, lo darían alguna materia científica. Sin embargo, lo encomendaron impartir psicología y literatura. Psicología le resultó fácil, pues lo había estudiado mientras cursó filosofía, mientras que literatura, si bien le gustaba, tuvo que prepararse durante el verano.[7] Varios de aquellos alumnos que asistieron a sus clases, dan testimonio de la forma cómo Bergoglio desarrolló sus clases de literatura española: empezaron a leer el Cid. A pesar del temor que suscitó dicha lectura, Bergoglio mostró mucha apertura en sus clases, animándoles a leer en paralelo textos de autores contemporáneos,[8] entre ellos, García Lorca (n° 7).

Lo más llamativo del paso de Bergoglio por el Colegio de la Inmaculada Concepción, no solo fue por la invitación a escribir cuentos, sino también por haber coordinado la visita de Borges en agosto de 1965. En una de las visitas de Bergoglio a Borges en Buenos Aires, lo invitó a dictar el seminario sobre «Martín Fierro y la literatura gauchesca». El profesor de literatura quería que sus alumnos tuviesen un contacto personal con los escritores. Además de interactuar con los estudiantes de cuarto y quinto, también pudo hablar con estudiantes de la Universidad Católica y personal del Arzobispado. Dirá Bergoglio que fueron cinco días inolvidables, en el que él ejerció de barbero de Borges, debido ya al avance de su ceguera.[9]

Lo importante de esta experiencia de amistad y de visita a Santa Fe, nació la publicación de «Cuentos originales», una colección de catorce textos escritos por los alumnos de Bergoglio. Borges mismo habría ayudado a seleccionar los textos y escrito el prólogo. El éxito de la primera edición, se debería al subtítulo del libro: «Prólogo de Jorge Luis Borges». Alguno de los participantes en la edición, Jorge Milia, será después periodista y escritor.[10]

El año 2006, siendo ya Bergoglio Arzobispo de Buenos Aires, primado de la Iglesia Argentina y Cardenal, se hizo la segunda edición, con el prólogo del mismo Cardenal. Luego, el 2014, saldría una nueva edición en italiano, con el prólogo del Papa Francisco. Igualmente, suscitó interés a las autoridades del Instituto Cervantes de España, para sacar una nueva edición y llevar el prólogo del antiguo profesor de literatura.[11]

El ejercicio de la docencia de Bergoglio, ha perdurado en la memoria de sus alumnos. Con algunos de ellos ha vuelto a coincidir en múltiples oportunidades. Jorge Milia, periodista en L´Osservatore Romano y escritor, es autor del libro «De la edad feliz», en el cual rememora los momentos gloriosos de la época de enseñanza del maestrillo Jorge Bergoglio. Tanto la primera edición (2006), como la segunda (2018), llevan el prólogo del actual pontífice. Rogelio Pfirter, por su parte, ha sido diplomático en la Santa Sede en tiempos de Mauricio Macri (2015-2019).

 

Papado y literatura

En primer lugar, resaltar su espontaneidad al compartir los libros que está leyendo o que leyó en algún momento y que le hicieron mucho bien. A los pocos días de haber sido elegido, citó el libro del cardenal Walter Kasper, sobre la misericordia. También ha hecho mención a escritores de la antigüedad, sobre todo de la época de la patrística.

En segundo lugar, tener en cuenta los autores que menciona en sus discursos de viajes apostólicos. En su visita a Perú, enero del 2018, al término de su mensaje de unidad dirigido a los miembros del gabinete del presidente Pedro Pablo Kuczynski, citó la obra de José María Arguedas «Todas las sangres» (1964).

En tercer lugar, los discursos o mensajes que dirige a los presidentes y jefes de gobierno de las naciones que lo visitan. Una muestra de ello es el discurso que dirigió al presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, el sábado 24 de octubre del 2020. El discurso, está centrado básicamente en consolidar la nación, hacer crecer la patria. Para construir la patria, dice el Papa, hay que recibir de las raíces para poder dar fruto. Para ello, cita el soneto del poeta y diplomático argentino Francisco Luis Bernárdez (1900-1978): «todo lo que el árbol tiene de florido le viene de aquello que tiene de soterrado». En este ejercicio de hacer crecer el país, consolidar la nación y de construir la patria, no ayudan las ideologías. Citando el poema del neurólogo argentino Jorge Armando Dragone (1936-2017): «Se nos murió la patria», Francisco espera que esto nunca ocurra.[12]

En cuarto lugar, hacer referencia a su apoyo a los artistas. El viernes 23 de junio del 2023, se llevó a cabo el 50 aniversario de la inauguración de la Colección de Arte Moderno de los Museos Vaticanos. Comparecieron artistas de todo el mundo.[13] Entre ellos, se encontró Javier Cercas, quien destacó la densidad del discurso del Papa.[14]

 

Intuiciones, alcances y perspectivas

Apertura a mundos nuevos

El papa Francisco, además de indicar la necesidad de la literatura en momentos de soledad o el aburrimiento en las vacaciones, señala que la literatura, la lectura de un buen libro, lleva al lector a reescribir la obra, a ampliarla con su imaginación, a crear su propio mundo; renueva y amplía su universo personal (n° 3).

Otra cualidad importante de la literatura es que ayuda a entrar en diálogo con la cultura. En ese sentido, la Iglesia, en su larga trayectoria misionera, ha ido al encuentro de diversas culturas y ha logrado extraer lo mejor de cada una de ellas. Gracias a la literatura, un misionero ha podido entrar en un diálogo fructífero con la cultura de su tiempo, tal como lo hizo San Pablo con los atenienses (nn° 8-13).

 

Humanizar la vida

En este punto, el Papa pide que no se pierda de vista la «carne» de Jesucristo, «hecha de pasiones, emociones, sentimientos, relatos concretos, manos que tocan y sanan, miradas que liberan y animan; de hospitalidad, perdón, indignación, valor, arrojo. En una palabra, de amor» (n°14). La literatura llevaría a sus lectores a ser más sensibles, a la luz de la humanidad de Cristo. Solo así se podrá empatizar con el «ser humano concreto, con todas sus heridas, deseos, recuerdos y esperanzas de su vida» (n° 15).

 

Escuchar a través de la voz de alguien

El Papa, citando a Borges, recuerda que la literatura lleva a escuchar la voz de alguien. Por ello la advertencia cuando uno deja de escuchar la voz del otro: caemos en el aislamiento, afectando nuestra relación con nosotros mismos y con Dios (n° 20). A consecuencia de lo anterior, la literatura permite que aprendamos a tocar los corazones de los otros, del ser humano contemporáneo, para que se abra al anuncio del Señor Jesús. La literatura y la poesía ofrecen un valor inigualable (n° 21).

 

Apoyo en el discernimiento

La literatura suscita en el lector un escrutinio interior, posibilitando el discernimiento espiritual personal, no exenta de angustias y crisis. Dirá el Papa que son numerosas las páginas literarias que han suscitado lo que san Ignacio denomina «desolación» (n°26). La lectura se convierte para el lector como un ejercicio de discernimiento, donde está implicado en primera persona (n° 29).

 

Resignificar los acontecimientos cotidianos

La vida cotidiana se ve expuesta y limitada por la presión de la inmediatez y por la búsqueda del eficientismo. La literatura ayuda a tomar distancia de lo inmediato, a desacelerar la vida, a contemplar y escuchar; a entrenar la mirada para explorar la verdad de las personas y de las situaciones, más allá de lo visible (nn° 31-323).

 

Ver por otros ojos

La literatura permite ampliar nuestra perspectiva, ver y sentir como los demás. Conociendo las limitaciones y fragilidades de los demás, podemos conocer también las nuestras. La literatura educa la mirada, lo lleva al ser humano a la escucha incesante (nn°34,39-40).

 

Ampliar el horizonte de la espiritualidad

La literatura puede desarrollar y llevar al pastor a la «apertura espiritual para escuchar la Voz a través de tantas voces» (n° 41). La literatura, en definitiva, ayuda a salir de la autorreferencialidad (n° 42).

 

Retos y desafíos

Literatura, familia y bibliotecas

Un aspecto importante a tener en cuenta a la hora de incentivar la lectura desde temprana edad, es que las familias recuperen la tradición de tener una colección especial de libros, trátese de enciclopedias u obras literarias, con la finalidad de que los hijos en casa tengan acceso a la lectura. Muchos son los casos de lectores y escritores que han empezado a interesarse por la literatura, gracias a algún libro que encontraron en su casa.

Junto a las colecciones de libros en los hogares, cabe aprovechar también las bibliotecas municipales presentes en muchas ciudades. Que las escuelas promuevan programas de lectura, que los docentes asistan con sus estudiantes a las bibliotecas públicas y otros espacios de promoción literaria.

 

Ferias de libros y otros eventos conmemorativos

Las ferias de libros son espacios donde tanto los docentes como los padres de familia incentivan a niños y jóvenes a participar, indicando la presencia de escritores destacados, de las publicaciones existentes, etc. Otro aspecto es la participación en los aniversarios de publicación de obras literarias, aniversarios y homenajes de autores.

 

Seguimiento y promoción de autores favoritos

Algunos escritores recomiendan estar pendientes de las publicaciones que hacen nuestros autores favoritos. En sus presentaciones, suelen señalar a su vez qué autores están leyendo, cuáles de ellos han influido en su redacción, etc.

 

Conclusiones

La redacción de la carta sobre la importancia de la literatura en la formación ha suscitado interés en muchos sectores de la sociedad, sobre todo entre los escritores. La carta deja constancia de la gran ayuda que brinda la literatura al ser humano en sus distintas dimensiones; le permite estar en diálogo permanente con la cultura de su tiempo y a tener una mirada más universal.

El gran desafío, tal como el mismo Papa lo indica al inicio de la carta, es no dejar que las pantallas acaben con la afición a la lectura. La literatura debería considerarse como algo esencial en la formación del ser humano, por ende, del futuro misionero.



[1] Cf. www.nobelprize.org/uploads/2018/06/vargas_llosa-lecture_sp-1.pdf, revisado el día 28/01/2025.

[2] Cf. https://www.librosperuanos.com/autores/articulo/00000001391/ «Si mi padre no hubiese muerto no sería escritor», revisado el 30/01/2025.

[3] Cf. «La literatura se ha convertido en mi patria», una conversación con Javier Cercas - El Grand Continent, revisado el día 28/01/2025.

[4] https://semanariouniversidad.com/cultura/ Un profesor de literatura en el Vaticano • Semanario Universidad, revisado el 30/01/2025.

[5] Cf. Julio 2024: «Vacaciones» en el Vaticano - YouTube, revisado el 30/01/2025.

[6] PIQUÉ, E., Francisco. Vida y revolución, La esfera de los libros, Madrid, 2013pp. 73-75.

[7] Cf. RUBIN, S. y AMBROGETTI, F., El Jesuita, Editorial Vergara, Buenos Aires, 2010, p. 32.

[8] Ibidem, pp. 32-33.

[9] https://www.infobae.com/opinion/2022/09/17/ Borges y Bergoglio, crónica de una entrañable amistad - Infobae, revisado el 30/01/2025.

[10] PIQUÉ, E., op. cit., pp. 78-79.

[11] Cf. https://www.lanacion.com.ar/cultura/ El Instituto Cervantes publica el libro del profe Bergoglio con prólogo de Borges - LA NACION, revisado el 30/01/2025.

[12] Cf. https://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2020/october/documents/ Al Presidente del Gobierno de España (24 de octubre de 2020) | Francisco, revisado el 31/01/2025.

[13] Cf. https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2023-06/ El Papa: Los artistas son aliados del sueño de Dios - Vatican News, revisado el 31/01/2025.

[14] Cf. https://www.cope.es/religion/hoy-en-dia/vaticano/papa-francisco/noticias/ El escritor Javier Cercas valora el encuentro con el papa Francisco: «Me ha sorprendido su discurso», revisado el 31/01/2025.