Centro de Estudios Franciscanos. Lima-Perú
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Resumen
La literatura, desde épocas muy antiguas, ha jugado un rol muy importante en la vida del ser humano. El nobel peruano, Mario Vargas Llosa, no cesa de elogiarla, porque gracias a ella, no solo se logra combatir el tedio, sino también toda forma de imposición y esclavitud. El Papa Francisco, desde su época de estudiante jesuita, despertó su interés por la literatura, sobre todo a partir del encargo de impartir la asignatura en el colegio de la Inmaculada Concepción, Santa Fe, Argentina, a mediados de la década del sesenta del siglo pasado. Estudiantes de cuarto y quinto de secundaria fueron testigos del esmero de su docente. El verano europeo del 2024 sorprendió con la presentación de su carta sobre la importancia de la literatura en la formación del cristiano. En el presente artículo, hacemos un breve recuento de qué es lo que motivó la redacción de la carta, las reacciones en el mundo académico y, sobre todo, las intuiciones, alcances y perspectivas de la misma, en la vida del creyente.
Palabras clave
Literatura, Novela,
Poema, Lector, Nuevos mundos, Escucha, Diálogo, Cultura, Discernimiento,
Espiritualidad
Abstract
Literature, since ancient times,
has played a very important role in human life. Peruvian Nobel Prize winner
Mario Vargas Llosa never ceases to praise it, because
thanks to it, we can combat not only boredom, but also all forms of imposition
and slavery. Pope Francis, from his time as a Jesuit student, sparked his
interest in literature, especially after being commissioned to teach the
subject at the Colegio de la Inmaculada
Concepción in Santa Fe, Argentina, in the mid-1960s. Fourth and fifth grade
high school students witnessed the dedication of their teacher. The European
summer of 2024 surprised everyone with the presentation of his letter on the
importance of literature in the formation of a Christian. In this article, we
briefly recount what motivated the writing of the letter, the reactions in the
academic world, and, above all, its intuitions, scope, and perspectives in the
life of a believer.
Keywords
Literature, Novel, Poem,
Reader, New Worlds, Listening, Dialogue, Culture, Discernment, Spirituality
Introducción
Son
numerosos los lectores que dan cuenta del papel preponderante que ha jugado la
literatura en su vida personal y comunitaria. Entre ellos, cabe destacar el
testimonio de escritores consagrados. Mario Vargas Llosa, en su discurso de
recepción del premio Nobel de Literatura 2010, dice: «La lectura convertía el
sueño en vida y la vida en sueño y ponía al alcance del pedacito de hombre que
era yo el universo de la literatura»[1].
Alonso Cueto, otro escritor peruano, docente de
la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), relata que, ante la muerte
de su padre, el educador y filósofo peruano Carlos Cueto Fernardini
(1913-1968), se sintió acompañado por la poesía de César Vallejo: «Mi padre murió
en noviembre y ese verano leí mucho a Vallejo. Su poesía y su sentido de la
orfandad, de la soledad, de estar a merced de los vaivenes del mundo, me
impresionaron mucho y me hicieron sintonizar con él y su universo»[2].
Javier Cercas, reconocido escritor español, autor
de libros como Soldados de Salamina, Anatomía de un instante, Terra Alta, entre
otros, en una entrevista de julio del 2022, recuerda que, en un período de
búsqueda, encontró el libro San Manuel Bueno, Mártir, de Miguel de Unamuno.
Tras leer el libro, dice: «Entré en un estado de confusión mental del cual
todavía no he salido hoy. Empecé a concebir la ambición de ser escritor»[3].
Los ejemplos abundan. Cada persona atesora un
recuerdo particular de aquel libro que lo marcó de manera especial en su vida.
Algunos, a edades muy tempranas, porque tuvieron la suerte de que sus padres
adquirieran buenas colecciones de libros en sus casas. Otros, en edades más
avanzadas, quizá cursando estudios secundarios o superiores, se encontraron con
docentes y aficionados a las lecturas que supieron contagiar en sus estudiantes
su afición.
Es en esa perspectiva que queremos presentar
ahora algunas de las novedades que ofrece el Papa Francisco en su carta
publicada el 17 de julio del 2024, en la cual esboza algunas ideas respecto a
la importancia de la literatura en la formación. Los puntos a tratar son los
siguientes: describiremos la ocasión de la carta, sus recuerdos de docente de
literatura, la forma cómo la aplica en el papado, las principales intuiciones y
alcances de la carta, los retos y desafíos, y unas breves conclusiones.
Ocasión de la carta
El
texto en mención fue firmado el 17 de julio del 2024 y publicado el 04 de
agosto. Respecto a la ocasión de la carta, el mismo Papa lo indica en la
introducción:
«Al inicio había pensado escribir un título
que se refiriera a la formación sacerdotal, pero luego pensé que, de manera
similar, estas cosas pueden decirse de la formación de todos los agentes de pastoral,
así como de cualquier cristiano. Me refiero a la importancia que tiene la
lectura de novelas y poemas en el camino de la maduración personal» (n° 1).
Pero,
¿qué motivó al Papa Francisco a escribir la carta? Según algún comentarista de
la carta, ésta sería la razón:
«Tras un período veraniego, en el que es
probable que el tedio haya asomado, como lo deja entrever en la misiva que
terminó de escribir el 17 de julio, Bergoglio rescata
a aquel profesor de literatura que a sus 28 años impartió clases en el Colegio
Inmaculada Concepción de la Provincia de Santa Fe, en Argentina»[4].
Es
tradición que, en el mes de julio, los pontífices suspendan las audiencias
generales, particulares y especiales, y limiten sus actividades personales. En
julio del 2024, mes en que el Papa Francisco compuso la carta, se registraron
las siguientes actividades: visita pastoral a Trieste para participar de un
evento sobre el compromiso de la Iglesia con los más necesitados, visita al
campamento de verano para los hijos de los empleados del Vaticano y participó
de un encuentro multitudinario de cincuenta mil monaguillos que visitaron Roma.[5]
La alusión al contexto o circunstancia que haya
motivado la redacción de la presente carta, que hacía referencia el autor del
artículo señalado más arriba, estaría contenido en el siguiente texto:
«Con frecuencia, entre el aburrimiento de las
vacaciones, el calor y la soledad de los barrios desolados, encontrar un buen
libro de lectura llega a ser como un oasis que nos aleja de otras actividades
que no nos hacen bien. Tampoco faltan los momentos de cansancio, de rabia, de
decepción, de fracaso, y cuando ni siquiera en la oración conseguimos encontrar
la quietud del alma, un buen libro, al menos, nos ayuda a ir sobrellevando la
tormenta, hasta que consigamos tener un poco más de serenidad» (n° 2).
Tal
como lo veremos más adelante, no es extraño que el Papa Francisco busque
iluminar la realidad (social, política, cultural, religiosa) con la cita de
algún libro, que puede ser de filosofía, teología, psicología, narrativa y
poesía. En este caso, el Papa busca transmitir a todo aquel que lea su carta
los frutos que han dejado en él las múltiples lecturas que ha realizado a lo
largo de su vida.
El texto bergogliano en
mención ha suscitado vivo interés en las diversas esferas de la sociedad.
Personalidades de la Iglesia y del mundo literario (entre ellos, cabe mencionar
a los franceses) han leído y proporcionado sus respectivos comentarios,
destacando el precedente que marca el Papa Francisco ante los demás pontífices.
Recuerdos de su época de profesor
de literatura
El
colegio de la Inmaculada Concepción, de Santa Fe, Argentina, fue fundado en
1610, para varones externos de quinto de primaria a quinto de secundaria. Se
cerró en 1767, tras la expulsión de los jesuitas. El edificio quedó al cuidado
de los mercedarios y reabierto en 1862. En 1964, llegó Jorge Mario Bergoglio, recientemente licenciado en la Facultad de
Filosofía del Colegio Máximo de San José, en San Miguel, Buenos Aires. La compañía
lo designó como profesor de literatura y psicología de los estudiantes de
cuarto y quinto año de secundaria.[6]
En el libro El Jesuita, cuenta Bergoglio que, cuando lo destinaron Santa Fe, pensó que,
por haber estudiado química antes de ingresar al seminario, lo darían alguna
materia científica. Sin embargo, lo encomendaron impartir psicología y
literatura. Psicología le resultó fácil, pues lo había estudiado mientras cursó
filosofía, mientras que literatura, si bien le gustaba, tuvo que prepararse durante
el verano.[7]
Varios de aquellos alumnos que asistieron a sus clases, dan testimonio de la
forma cómo Bergoglio desarrolló sus clases de
literatura española: empezaron a leer el Cid. A pesar del temor que suscitó
dicha lectura, Bergoglio mostró mucha apertura en sus
clases, animándoles a leer en paralelo textos de autores contemporáneos,[8]
entre ellos, García Lorca (n° 7).
Lo más llamativo del paso de Bergoglio
por el Colegio de la Inmaculada Concepción, no solo fue por la invitación a
escribir cuentos, sino también por haber coordinado la visita de Borges en
agosto de 1965. En una de las visitas de Bergoglio a
Borges en Buenos Aires, lo invitó a dictar el seminario sobre «Martín Fierro y
la literatura gauchesca». El profesor de literatura quería que sus alumnos
tuviesen un contacto personal con los escritores. Además de interactuar con los
estudiantes de cuarto y quinto, también pudo hablar con estudiantes de la
Universidad Católica y personal del Arzobispado. Dirá Bergoglio
que fueron cinco días inolvidables, en el que él ejerció de barbero de Borges,
debido ya al avance de su ceguera.[9]
Lo importante de esta experiencia de amistad y de
visita a Santa Fe, nació la publicación de «Cuentos originales», una colección
de catorce textos escritos por los alumnos de Bergoglio.
Borges mismo habría ayudado a seleccionar los textos y escrito el prólogo. El
éxito de la primera edición, se debería al subtítulo del libro: «Prólogo de
Jorge Luis Borges». Alguno de los participantes en la edición, Jorge Milia, será después periodista y escritor.[10]
El año 2006, siendo ya Bergoglio
Arzobispo de Buenos Aires, primado de la Iglesia Argentina y Cardenal, se hizo
la segunda edición, con el prólogo del mismo Cardenal. Luego, el 2014, saldría
una nueva edición en italiano, con el prólogo del Papa Francisco. Igualmente,
suscitó interés a las autoridades del Instituto Cervantes de España, para sacar
una nueva edición y llevar el prólogo del antiguo profesor de literatura.[11]
El ejercicio de la docencia de Bergoglio, ha perdurado en la memoria de sus alumnos. Con
algunos de ellos ha vuelto a coincidir en múltiples oportunidades. Jorge Milia, periodista en L´Osservatore
Romano y escritor, es autor del libro «De la edad feliz», en el cual rememora
los momentos gloriosos de la época de enseñanza del maestrillo Jorge Bergoglio. Tanto la primera edición (2006), como la segunda
(2018), llevan el prólogo del actual pontífice. Rogelio Pfirter,
por su parte, ha sido diplomático en la Santa Sede en tiempos de Mauricio Macri (2015-2019).
Papado y literatura
En
primer lugar, resaltar su espontaneidad al compartir los libros que está
leyendo o que leyó en algún momento y que le hicieron mucho bien. A los pocos
días de haber sido elegido, citó el libro del cardenal Walter Kasper, sobre la misericordia. También ha hecho mención a
escritores de la antigüedad, sobre todo de la época de la patrística.
En segundo lugar, tener en cuenta los autores que
menciona en sus discursos de viajes apostólicos. En su visita a Perú, enero del
2018, al término de su mensaje de unidad dirigido a los miembros del gabinete
del presidente Pedro Pablo Kuczynski, citó la obra de
José María Arguedas «Todas las sangres» (1964).
En tercer lugar, los discursos o mensajes que
dirige a los presidentes y jefes de gobierno de las naciones que lo visitan.
Una muestra de ello es el discurso que dirigió al presidente del gobierno de
España, Pedro Sánchez, el sábado 24 de octubre del 2020. El discurso, está
centrado básicamente en consolidar la nación, hacer crecer la patria. Para
construir la patria, dice el Papa, hay que recibir de las raíces para poder dar
fruto. Para ello, cita el soneto del poeta y diplomático argentino Francisco
Luis Bernárdez (1900-1978): «todo lo que el árbol tiene de florido le viene de
aquello que tiene de soterrado». En este ejercicio de hacer crecer el país,
consolidar la nación y de construir la patria, no ayudan las ideologías.
Citando el poema del neurólogo argentino Jorge Armando Dragone
(1936-2017): «Se nos murió la patria», Francisco espera que esto nunca ocurra.[12]
En cuarto lugar, hacer referencia a su apoyo a
los artistas. El viernes 23 de junio del 2023, se llevó a cabo el 50
aniversario de la inauguración de la Colección de Arte Moderno de los Museos
Vaticanos. Comparecieron artistas de todo el mundo.[13]
Entre ellos, se encontró Javier Cercas, quien destacó la densidad del discurso
del Papa.[14]
Intuiciones, alcances y
perspectivas
Apertura a mundos nuevos
El
papa Francisco, además de indicar la necesidad de la literatura en momentos de
soledad o el aburrimiento en las vacaciones, señala que la literatura, la
lectura de un buen libro, lleva al lector a reescribir la obra, a ampliarla con
su imaginación, a crear su propio mundo; renueva y amplía su universo personal
(n° 3).
Otra cualidad importante de la literatura es que
ayuda a entrar en diálogo con la cultura. En ese sentido, la Iglesia, en su
larga trayectoria misionera, ha ido al encuentro de diversas culturas y ha
logrado extraer lo mejor de cada una de ellas. Gracias a la literatura, un misionero
ha podido entrar en un diálogo fructífero con la cultura de su tiempo, tal como
lo hizo San Pablo con los atenienses (nn° 8-13).
Humanizar la vida
En
este punto, el Papa pide que no se pierda de vista la «carne» de Jesucristo,
«hecha de pasiones, emociones, sentimientos, relatos concretos, manos que tocan
y sanan, miradas que liberan y animan; de hospitalidad, perdón, indignación,
valor, arrojo. En una palabra, de amor» (n°14). La literatura llevaría a sus
lectores a ser más sensibles, a la luz de la humanidad de Cristo. Solo así se
podrá empatizar con el «ser humano concreto, con todas sus heridas, deseos,
recuerdos y esperanzas de su vida» (n° 15).
Escuchar a través de la voz de alguien
El
Papa, citando a Borges, recuerda que la literatura lleva a escuchar la voz de
alguien. Por ello la advertencia cuando uno deja de escuchar la voz del otro:
caemos en el aislamiento, afectando nuestra relación con nosotros mismos y con
Dios (n° 20). A consecuencia de lo anterior, la literatura permite que aprendamos
a tocar los corazones de los otros, del ser humano contemporáneo, para que se
abra al anuncio del Señor Jesús. La literatura y la poesía ofrecen un valor
inigualable (n° 21).
Apoyo en el discernimiento
La
literatura suscita en el lector un escrutinio interior, posibilitando el
discernimiento espiritual personal, no exenta de angustias y crisis. Dirá el
Papa que son numerosas las páginas literarias que han suscitado lo que san
Ignacio denomina «desolación» (n°26). La lectura se convierte para el lector como
un ejercicio de discernimiento, donde está implicado en primera persona (n°
29).
Resignificar los acontecimientos cotidianos
La
vida cotidiana se ve expuesta y limitada por la presión de la inmediatez y por
la búsqueda del eficientismo. La literatura ayuda a
tomar distancia de lo inmediato, a desacelerar la vida, a contemplar y
escuchar; a entrenar la mirada para explorar la verdad de las personas y de las
situaciones, más allá de lo visible (nn° 31-323).
Ver por otros ojos
La
literatura permite ampliar nuestra perspectiva, ver y sentir como los demás.
Conociendo las limitaciones y fragilidades de los demás, podemos conocer
también las nuestras. La literatura educa la mirada, lo lleva al ser humano a
la escucha incesante (nn°34,39-40).
Ampliar el horizonte de la espiritualidad
La
literatura puede desarrollar y llevar al pastor a la «apertura espiritual para
escuchar la Voz a través de tantas voces» (n° 41). La literatura, en
definitiva, ayuda a salir de la autorreferencialidad
(n° 42).
Retos y desafíos
Literatura, familia y bibliotecas
Un
aspecto importante a tener en cuenta a la hora de incentivar la lectura desde
temprana edad, es que las familias recuperen la tradición de tener una colección
especial de libros, trátese de enciclopedias u obras literarias, con la
finalidad de que los hijos en casa tengan acceso a la lectura. Muchos son los
casos de lectores y escritores que han empezado a interesarse por la
literatura, gracias a algún libro que encontraron en su casa.
Junto a las colecciones de libros en los hogares,
cabe aprovechar también las bibliotecas municipales presentes en muchas
ciudades. Que las escuelas promuevan programas de lectura, que los docentes
asistan con sus estudiantes a las bibliotecas públicas y otros espacios de
promoción literaria.
Ferias de libros y otros eventos conmemorativos
Las
ferias de libros son espacios donde tanto los docentes como los padres de familia
incentivan a niños y jóvenes a participar, indicando la presencia de escritores
destacados, de las publicaciones existentes, etc. Otro aspecto es la
participación en los aniversarios de publicación de obras literarias,
aniversarios y homenajes de autores.
Seguimiento y promoción de autores favoritos
Algunos
escritores recomiendan estar pendientes de las publicaciones que hacen nuestros
autores favoritos. En sus presentaciones, suelen señalar a su vez qué autores
están leyendo, cuáles de ellos han influido en su redacción, etc.
Conclusiones
La
redacción de la carta sobre la importancia de la literatura en la formación ha
suscitado interés en muchos sectores de la sociedad, sobre todo entre los
escritores. La carta deja constancia de la gran ayuda que brinda la literatura
al ser humano en sus distintas dimensiones; le permite estar en diálogo
permanente con la cultura de su tiempo y a tener una mirada más universal.
El gran desafío, tal como el mismo Papa lo indica
al inicio de la carta, es no dejar que las pantallas acaben con la afición a la
lectura. La literatura debería considerarse como algo esencial en la formación
del ser humano, por ende, del futuro misionero.
[1]
Cf. www.nobelprize.org/uploads/2018/06/vargas_llosa-lecture_sp-1.pdf,
revisado el día 28/01/2025.
[2] Cf. https://www.librosperuanos.com/autores/articulo/00000001391/
«Si
mi padre no hubiese muerto no sería escritor», revisado el 30/01/2025.
[3] Cf. «La literatura se ha convertido en mi patria», una
conversación con Javier Cercas - El Grand Continent,
revisado el día 28/01/2025.
[4]
https://semanariouniversidad.com/cultura/
Un profesor de literatura en el Vaticano • Semanario Universidad, revisado el
30/01/2025.
[5]
Cf. Julio 2024:
«Vacaciones» en el Vaticano - YouTube, revisado el 30/01/2025.
[6] PIQUÉ, E., Francisco.
Vida y revolución, La
esfera de los libros, Madrid, 2013pp.
73-75.
[7] Cf. RUBIN, S. y AMBROGETTI, F., El Jesuita, Editorial Vergara, Buenos Aires, 2010, p. 32.
[8] Ibidem, pp.
32-33.
[9] https://www.infobae.com/opinion/2022/09/17/
Borges
y Bergoglio, crónica de una entrañable amistad - Infobae, revisado el 30/01/2025.
[10] PIQUÉ, E., op. cit., pp.
78-79.
[11] Cf. https://www.lanacion.com.ar/cultura/
El
Instituto Cervantes publica el libro del profe Bergoglio
con prólogo de Borges - LA NACION, revisado el 30/01/2025.
[12] Cf. https://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2020/october/documents/
Al Presidente del Gobierno de España (24 de octubre de 2020) | Francisco,
revisado el 31/01/2025.
[13] Cf. https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2023-06/
El
Papa: Los artistas son aliados del sueño de Dios - Vatican
News, revisado el 31/01/2025.
[14] Cf.
https://www.cope.es/religion/hoy-en-dia/vaticano/papa-francisco/noticias/
El escritor
Javier Cercas valora el encuentro con el papa Francisco: «Me ha sorprendido su
discurso», revisado el 31/01/2025.